Las plantas no comen... beben

Fertigota y el abonado de la lechuga

Fertigota y el abonado de la lechuga

El sistema radicular de la lechuga es muy reducido en comparación con la parte aérea, por lo que es muy sensible a la falta de humedad y soporta mal un periodo de sequía, aunque éste sea muy breve. De ahí la importancia del riego y de un buen abonado. El ciclo de cultivo tiene una duración de entre 60 y 120 días según le época del año, y el sistema FERTIGOTA cubre la necesidades de la planta en cualquier fase en la que se encuentre el cultivo.
Después de alrededor de un mes en semillero, se procederá a l plantado de la lechuga en suelo, en esta primera etapa será importante aplicar un abonado con formulaciones ricas en Nitrógeno y Fósforo para mejorar el enraizamiento y el crecimiento de la planta.
Conforme avanzamos en el ciclo, iremos aumentando la dosis de Nitrógeno y empezaremos a introducir poco a poco Potasio en los formulados para terminar con una fase de concentraciones más altas de este elemento.
A lo largo de todo el ciclo será importante el suministro de Ca, para ayudar a la planta a asimilar de forma satisfactoria el resto de nutrientes.
Con el sistema FERTIGOTA, con miles de formulados en catálogo, atendemos todo el ciclo de cultivo según los requerimientos de la planta. El agricultor tiene la posibilidad de solicitar el equilibrio NPK que más le convenga en cada fase del mismo. FERTIGOTA también ofrece la posibilidad de incluir en sus formulados elementos secundarios, Calcio, Magnesio y Azufre, de manera que la solución nutritiva sea completa.
A todas estas ventajas, hay que añadir las que nos ofrecen los fertilizantes líquidos por sí mismos con una manipulación más cómoda, sencilla y económica, menos residuos, ahorro en cabezales de riego, mejor control de stock, fácil disolución…
Más de 20 años suministrando a la elite de los productores de lechuga nos avalan, no lo dude, use FERTIGOTA!