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Fertilización del cultivo de la sandía

Fertilización del cultivo de la sandía

La sandía, Citrullus lanatus, es una planta dicotiledónea perteneciente a la familia de las cucurbitáceas. Es una planta herbácea rastrera, con tallos provistos de vello y zarcillos y hojas lobuladas que pueden llegar a alcanzar hasta 20 cm de ancho y 15 cm de largo.

El cultivo de la sandía no es muy exigente en cuanto a suelos, aunque prefiere suelos de textura media, profundos, bien drenados y ricos en materia orgánica. Puede cultivarse en secano, aunque los mejores resultados se obtienen en regadío con unas aportaciones medias comprendidas entre 2.000 y 2.700 m3/ha.

La planta de la sandía, al igual que todas las plantas, necesita de los elementos nutricionales esenciales para su desarrollo. Estos nutrientes esenciales se pueden dividir en macronutrientes primarios (nitrógeno, fósforo y potasio), macronutrientes secundarios (magnesio, calcio y azufre) y micronutrientes (manganeso, cobre, cloro, molibdeno, zinc, hierro y boro).

Todos los nutrientes tienen papeles diferentes en la planta, pero todos son fundamentales para un desarrollo adecuado y la falta o exceso de alguno de ellos produciría problemas en el desarrollo del cultivo.

Por ello, para realizar una fertilización eficiente, debemos conocer la cantidad de nutrientes que debemos de aplicar a nuestro cultivo. Con este objetivo, para el cultivo de la sandía, destacamos los siguientes parámetros:

1.- Extracción de nutrientes que realiza el cultivo de la sandía del suelo:

Tabla 1. Absorción de nutrientes del cultivo de la sandía. Guía práctica de la fertilización racional de las plantas. MARM (2011).

Absorción de N (kg / t) Absorción de P2O5 (kg / t) Absorción de k2O (kg / t)
Sandía 2,2-2,6 1-1,3 2,8-3,7

2.- El estado nutricional del suelo:

Para conocerlo, deberemos de realizar un análisis de suelo que nos permita saber el nivel de fertilidad de nuestro suelo. En la tabla 2, podemos encontrar una clasificación que nos permite conocer el nivel de fertilidad de nuestro suelo. Esta clasificación tiene en cuenta tanto la textura, como los diferentes niveles de fósforo y potasio que nos podemos encontrar en el suelo. Dependiendo de la clasificación obtenida, deberemos de aumentar o reducir las aportaciones de estos nutrientes, multiplicando por el factor de corrección indicado en la tabla 3.

Tabla 2. Clasificación de los suelos teniendo en cuenta la textura y el nivel de fósforo y potasio presente.

Tipo de suelo Niveles de fósforo asimilable (ppm) (método Olsen)
Muy bajo Bajo Adecuado Alto Muy alto
Arenoso1 <11 11-20 20-30 30-50 >50
Franco2 <16 16-30 30-45 45-60 >60
Arcilloso3 <20 20-35 35-50 50-70 >70

 

Tipo de suelo Niveles de potasio asimilable (ppm) (método acetato amónico)
Muy bajo Bajo Adecuado Alto Muy alto
Arenoso1 <50 50-100 100-200 200-300 >300
Franco2 <75 75-150 150-300 300-450 >450
Arcilloso3 <100 100-200 200-400 400-600 >600

1Arcilla <10%, 2Arcilla 10-30%, 3Arcilla 30%

Tabla 3. Factor de corrección en función de los niveles de fósforo y potasio.

Factor de corrección en función de los niveles de fósforo y potasio
Muy bajo 1.5
Bajo 1.3 – 1.4
Adecuado 0.8 – 1.2
Alto 0.1 – 0.7
Muy alto 0

3.- La concentración de nutrientes en el agua de riego:

Las aportaciones de nutrientes que se realizan a través del agua de riego pueden suplir las necesidades del cultivo de la sandía. Las aguas que llevan en disolución 2 o más meq/l de Ca y 1 o más meq/l de Mg aportan suficiente calcio y magnesio para compensar las necesidades de este cultivo, por lo que no serían necesarias aportaciones adicionales.

4.- La interrelación existente entre los nutrientes del medio de cultivo:

En ocasiones, una alta concentración de un nutriente puede ser antagonista de otro y, en consecuencia, disminuir la disponibilidad de este elemento. Esta situación provoca la aparición de síntomas de deficiencia, como ocurre, por ejemplo, con la relación que existe entre los cationes Ca2+, K+ y Mg2+.

5.- La eficiencia del tipo de fertilizante utilizado:

Dependiendo de la eficiencia del fertilizante y del método de aplicación utilizado, podremos calcular la dosis óptima de fertilizante que precisamos para cubrir las necesidades del cultivo de la sandía, en cada una de sus etapas fenológicas (tabla 4). Aplicar cantidades inadecuadas, inferiores o excesivas, de algún nutriente nos aleja de conseguir el objetivo de la fertilización, que es el de adecuar la incorporación de nutrientes a las necesidades reales del cultivo, maximizando así el aprovechamiento de éstos.

Tabla 4. Eficiencia del tipo de fertilizante utilizado (Anna Benedetti, Stefano Canali – CRA-RPS, 1996 – revised).

Tipo de Fertilizantes Porcentajes usados de los principales nutrientes suministrados con fertilizantes a los cultivos.
N P2O5 K2O MgO
Fertilizante mineral granular 50% 15% 45% 45%
Fertilizantes sólidos solubles para Nutrigación /líquidos 80% 45% 80% 80%

6.- Finalmente, también deberemos decidir el sistema de aplicación y el tipo de fertilizante que mejor se adapta a nuestras instalaciones.

En el caso de utilizar un sistema de fertirrigación, debemos de elegir entre fertilizantes líquidos y fertilizantes sólidos solubles.

Una vez analizados estos parámetros, ya podemos realizar nuestro plan de fertilización eficiente. A continuación, presentamos dos programas de fertirrigación generales para el cultivo de la sandía propuestos por Herogra Fertilizantes.

En la tabla 5 utilizaremos fertilizantes sólidos solubles y en la tabla 6 fertilizantes líquidos. En cuanto a los parámetros anteriores, estas son las características que se han tomado como base para elaborar los programas de fertirrigación:

  • Sandía de plantación tardía (ciclo de 90 días).
  • Producción esperada = 70 – 80 t/ha.
  • Suelo de fertilidad media de 1 metro de profundidad y 1,5 % de materia orgánica.
  • Sin estercolado. Si se realizara un estercolado o abonado de fondo, tendríamos que reducir la aportación de nutrientes, a través de la fertirrigación, en las mismas cantidades que las aportadas.
  • No existen desequilibrios en los nutrientes del suelo que puedan ocasionar antagonismos.
  • El calcio y el magnesio son aportados por el agua de riego.

Tabla 5. Programa de fertirrigación usando fertilizantes sólidos solubles de Herogra Fertilizantes.

Semanas desde el trasplante Fertilizante Dosis (kg/ha) 
2 Tecnoplus MAP 15
Tecnoplus NK 12
Nitrato amónico 15
3 Tecnoplus MAP 15
Tecnoplus NK 12
Nitrato amónico 15
4 Tecnoplus MAP 25
Tecnoplus NK 24
Nitrato amónico 30
5 Tecnoplus MAP 25
Tecnoplus NK 28
Nitrato amónico 30
6 Tecnoplus MAP 25
Tecnoplus NK 28
Nitrato amónico 20
7 Tecnoplus MAP 15
Tecnoplus NK 51
Nitrato amónico 20
8 Tecnoplus MAP 15
Tecnoplus NK 51
Nitrato amónico 25
9 Tecnoplus MAP 15
Tecnoplus NK 51
Nitrato amónico 45
10 Tecnoplus MAP 10
Tecnoplus NK 87
Nitrato amónico 45
11 Tecnoplus MAP 10
Tecnoplus NK 87
Nitrato amónico 45
12 Tecnoplus MAP 0
Tecnoplus NK 83
Nitrato amónico 40

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Tabla 6. Programa de fertirrigación usando fertilizantes líquidos de Herogra Fertilizantes

Semanas desde el trasplante Fórmula Kg /ha de fertilizantes Densidad Litros/ha de fertilizantes
2 9+6+6 EXTRA NA FERTIGOTA 90 1,2 75
3 90 75
4 150 125
5 150 125
6 160 133
7 5+2+8 EXTRA NA FERTIGOTA 290 1,2 242
8 310 258
9 310 258
10 550 458
11 550 458
12 470 392

Para la programación de un plan de fertirrigación con una producción esperada o condiciones de cultivo diferentes, consulte con nuestro responsable de Herogra Fertilizantes en la zona o póngase en contacto con nosotros a través del email departamentoagronomico@herogra.com