Las plantas no comen... beben

La fertilización del olivar superintensivo

La fertilización del olivar superintensivo

Cuando hablamos de olivar superintensivo, nos referimos a la plantación de olivos en forma lineal, para formarlos posteriormente en palmeta y que, cuando crezcan, formen hileras continuas de olivos a modo de seto.

Este sistema de plantación consiste en aprovechar al máximo el espacio, la luz y el agua disponible, con el objetivo de producir un aceite de máxima calidad al mínimo coste posible. Además, este sistema, permite la mecanización de algunas de las labores, como puede ser la recolección del fruto mediante máquina cosechadora. El marco de plantación de este sistema varía en función de la variedad plantada, el agua disponible, el tipo de terreno y el clima de la zona; en fincas con dotación de riego, se suelen emplear marcos de plantación de entre 4 x 1,5 m y 3,75 m x 1,35 m, es decir, entre 1.650 y 2.000 olivos por hectárea.

Al igual que cualquier cultivo, el olivar supersintensivo, necesita de una fertilización óptima que aporte los elementos nutricionales esenciales que la solución del suelo no es capaz de aportar en una cantidad adecuada. Estos nutrientes se dividen en macronutrientes primarios (nitrógeno, fósforo y potasio), macronutrientes secundarios (magnesio, calcio y azufre) y micronutrientes (manganeso, cobre, cloro, molibdeno, zinc, hierro y boro). Aunque la cantidad que necesita el árbol de cada uno de ellos es diferente, todos son fundamentales para el desarrollo adecuado del cultivo y la falta o exceso de alguno de ellos produciría problemas. Para conocer la cantidad de nutrientes que debemos aplicar a nuestro cultivo, previamente, debemos tener en cuenta diferentes parámetros:

  1. Nivel de fertilidad o el estado nutricional del suelo y la concentración de nutrientes en el agua de riego. Para conocer estos parámetros debemos realizar un análisis de suelo y agua. Este análisis es importante ya que si, por ejemplo, tenemos un suelo rico en potasio o estamos aportando este nutriente a través del agua de riego, podemos reducir la dosis de este elemento en el plan de fertilización y ahorrar costes.
  2. La interrelación existente entre los nutrientes del medio de cultivo (sinergias y antagonismos). En ocasiones, una alta concentración de un nutriente puede ser antagonista de otro y, en consecuencia, disminuir la disponibilidad de este elemento. Esta situación provoca la aparición de síntomas de deficiencia, como ocurre, por ejemplo, con la relación que existe entre los cationes Ca2+, K+ y Mg2+.
  3. La eficiencia del tipo de fertilizante utilizado. Dependiendo de la eficiencia del fertilizante y del método de aplicación utilizado, podemos calcular la dosis adecuada del fertilizante para cubrir las necesidades del cultivo.
  4. La extracción de nutrientes que realiza nuestro cultivo en cada etapa fenológica. Utilizar cantidades inadecuadas, inferiores o excesivas, de algún nutriente nos aleja de conseguir el objetivo del abonado, que es el de adecuar la incorporación de nutrientes a las necesidades del cultivo maximizando el aprovechamiento de éstos.

Para ampliar información sobre este último punto, a continuación, indicamos las necesidades en macronutrientes del cultivo del olivo, en condiciones normales, según la Guía práctica de la fertilización racional de las plantas, elaborada por el MARM. Cabe destacar que, estas cantidades pueden ser modificadas dependiendo de los resultados obtenidos en el análisis foliar que debe de realizarse anualmente.

  • Nitrógeno. La necesidad anual de nitrógeno, para el cultivo del olivo, es de 15 a 20 unidades fertilizantes de nitrógeno por tonelada de aceituna producida. La aportación de este nutriente se bebe realizar en mayor proporción en el periodo primavera-verano (marzo-julio), en esta época se produce una mayor demanda de este nutriente, para un correcto crecimiento vegetativo, cuajado y crecimiento inicial del fruto. Se recomienda reducir su dosis a partir del mes de agosto, tras el endurecimiento del hueso.
  • Fósforo. Las necesidades de fósforo, para suelos con una concentración media de este nutriente, deben coincidir con las extracciones que el cultivo hace de este elemento, que son de 4 a 5 unidades fertilizantes de P2O5 por tonelada de producción. Las aportaciones de este nutriente se deben realizar en cantidades mensuales prácticamente iguales a lo largo de toda la campaña.
  • Potasio. Las necesidades de potasio, para suelos con una concentración media de este elemento, al igual que ocurre con el fósforo, deben coincidir con las extracciones que el cultivo hace de este elemento, que son de 20 a 25 unidades fertilizantes de K2O por tonelada de aceituna producida. La aportación de este nutriente se bebe realizar en mayor proporción a partir del endurecimiento del hueso hasta el final de verano y especialmente durante el otoño.

Una vez conocida esta información, y los resultados de los diferentes análisis, anteriormente detallados, solamente queda elegir el tipo de fertilizante que mejor se adapta a nuestras instalaciones y sistema de cultivo. Para esta tarea, Herogra Fertilizantes, pone a disposición del agricultor diferentes alternativas nutricionales, altamente efectivas, que se adaptan a cualquier sistema de cultivo.

Cultivo de olivar superintensivo en secano.

Herogra Fertilizantes cuenta con diferentes soluciones que tienen un equilibrio adecuado para este cultivo de secano. Éstas se adaptan a las necesidades específicas de cada sistema de aplicación, por lo que encontramos tanto variedades sólidas como líquidas:

Fertilizantes sólidos, de aplicación directa al suelo:

FERTILIZANTES CON INHIBIDORES COMPLEJOS FERTILIZANTES DE MEZCLA
NEO 23-5-11+ 27SO3 OLICOMPLEX HEROSOL ESPECIAL OLIVO
HEROSOL ORO OPTIMIZADO 20+5+6+30 SO3+0,2B TECNOLIVA CAMPOSOL ESPECIAL OLIVO

La aplicación de estos fertilizantes se realiza, normalmente en invierno, después de la recolección, para aprovechar las lluvias primaverales y facilitar el paso de los nutrientes a la solución del suelo.

La dosis de aplicación variará en función de la variedad plantada, el agua disponible, el tipo de terreno y del clima de la zona, en definitiva, variará en función de la producción esperada. A modo orientativo, para un cultivo de olivar superintesivo, de secano, con producciones medias de 5.500 kg/ha y producciones máximas en torno a 8.500 kg/ha de aceituna, la dosis de abonado adecuada sería de unos 600 kg/ha de algunas de las opciones de Herogra Fertilizantes anteriormente expuestas, siendo más efectivas las opciones que presentan inhibidores.

Fertilizantes líquidos, para aplicación con máquina:

La ventaja de esta opción es que el momento de aplicación coincide con el momento en el que los árboles empiezan a tener sus primeras necesidades nutricionales. Su aplicación tiene un retraso con respecto a la opción de abono sólido, debido a que el fertilizante está disuelto, lo que aumenta su eficiencia. Herogra Fertilizantes tiene la posibilidad de fabricar fórmulas a la carta para este sistema de aplicación, pero a modo de orientación podríamos recomendar la aplicación de unos 600 kg/ha de FERTIGOTA® LENT 20+5+10 con inhibidor de la nitrificación, que evita las pérdidas del nitrógeno aportado por lixiviación.

Cultivo de olivar superintensivo en regadío.

Herogra Fertilizantes recomienda, para los cultivos de regadío, usar sistemas de fertirrigación, para que el suministro de nutrientes se realice a través del sistema de riego. Para usar este sistema de aplicación, previamente, debemos definir cuando debemos aplicar cada nutriente, para que la aportación nutricional se adapte a las necesidades del cultivo en cada momento. A continuación, en la tabla 1, se especifica la distribución de las necesidades totales de nutrientes del olivo superintensivo en cada fase de desarrollo.

Tabla 1. Aportaciones mensuales de nutrientes en fertirrigación (%). P. Ramos (2009)

Mes N P2O5 K2O
Marzo 4,5 4 2
Abril 4,5 4 2
Mayo 22 17 10
Junio 22 17 10
Julio 21 17 21
Agosto 11 17 22
Septiembre 10 17 22
Octubre 5 7 11

En este caso, Herogra Fertilizantes, para la fase de plena producción, cuenta con dos opciones, que permiten su aplicación mediante fertirrigación. Por un lado, encontramos fertilizantes líquidos, como la gama Fertigota®, y, por otro, fertilizantes sólidos solubles, como la gama Tecnoplus®. En las tablas que se presentan a continuación, encontraremos programas de fertirrigación generales para el cultivo del olivar superintensivo, usando estas dos alternativas:

Tabla 2. Programa de fertirrigación para el cultivo del olivar superintensivo en plena producción usando fertilizantes sólidos solubles de Herogra Fertilizantes, para una producción de 12.000 kg/ha en un suelo de fertilidad media.

Fecha  Fertilizante Kg de fertilizante/ha
Marzo Nitrato amónico 20
  Tecnoplus NK 10
Abril Nitrato amónico 20
  Tecnoplus NK 10
  Tecnoplus MAP 10
Mayo Nitrato amónico 100
  Tecnoplus NK 55
  Tecnoplus MAP 15
Junio Nitrato amónico 100
  Tecnoplus NK 55
  Tecnoplus MAP 15
Julio Nitrato amónico 70
  Tecnoplus NK 110
  Tecnoplus MAP 15
Agosto Tecnoplus NK 115
  Tecnoplus MAP 15
Septiembre Tecnoplus NK 115
  Tecnoplus MAP 15
Octubre Tecnoplus NK 60
  Tecnoplus MAP 5

Tabla 3. Programa de fertirrigación para el cultivo del olivar superintensivo en plena producción usando fertilizantes líquidos de Herogra Fertilizantes, para una producción de 12.000 kg/ha en un suelo de fertilidad media.

Fecha Fertilizante Kg de fertilizante / ha Densidad Litros de fertilizante / ha
Marzo 12+3+7 CLASICO UAN FERTIGOTA 75 1,15 43
Abril 75 43
Mayo 360 209
Junio 360 209
Julio 6+3+12 CLASICO UAN FERTIGOTA 600 1,21 331
Agosto 375 207
Septiembre 375 207
Octubre 185 103

Finalmente, para la fase juvenil del olivar, Herogra Fertilizantes recomienda el uso de la gama Fertigota® Amino. Esta gama de fertilizantes líquidos está diseñada para estimular el desarrollo vegetal, y para ello, en su formulación encontramos componentes bioestimulantes a base de aminoácidos. Además, la gama Fertigota® Amino es muy eficaz para superar situaciones de estrés, más comunes en plantas jóvenes, ya que éstas son más propensas a sufrirlas. En la siguiente tabla, encontramos un programa de fertirrigación general para el cultivo del olivar superintensivo en su fase juvenil:

Tabla 4. Programa de fertirrigación para el cultivo del olivar superintensivo en fase juvenil, usando la gama de fertilizantes líquidos Fertigota Amino, para una producción media de 12.000 kg/ha en un suelo de fertilidad media. 

Kg de fertilizante /año 

(FERTIGOTA AMINO 9+3+8 CLASICO UAN)

Año 1 Año 2 Año 3
30 45 60
30 45 60
140 210 290
140 210 290
130 200 280
70 100 150
60 95 130
30 50 70

Para la programación de un plan de abonado con una producción esperada o condiciones de cultivo diferentes a las expuestas en este escrito, consulte con nuestro responsable de Herogra Fertilizantes en la zona, o póngase en contacto con nosotros a través del e-mail departamentoagronomico@herogra.com.