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Fertirrigación del cultivo del calabacín en invernadero

Fertirrigación del cultivo del calabacín en invernadero

El calabacín (Cucúrbita pepo L.) pertenece botánicamente a la familia de las cucurbitáceas. Es una planta herbácea anual, de porte rastrero y crecimiento indeterminado, con un sistema radicular poco profundo.

El cultivo del calabacín requiere un clima cálido, para un crecimiento adecuado necesita de ambientes que se encuentren entre 18 y 25ºC, siendo ésta su temperatura óptima. Este cultivo, por lo tanto, es sensible a las bajas temperaturas y su cero vegetativo se sitúa alrededor de los 8ºC. La floración óptima de la planta del calabacín se produce a temperaturas de 25ºC durante el día y de 20ºC por la noche. Las necesidades higrométricas de este cultivo pueden considerarse como medias, desarrollándose adecuadamente con niveles de humedad comprendidos entre el 65% y el 80%.

Al igual que todas las plantas, la planta del calabacín necesita de los elementos nutricionales esenciales para su desarrollo. Estos nutrientes esenciales se pueden dividir en macronutrientes primarios (nitrógeno, fósforo y potasio), macronutrientes secundarios (magnesio, calcio y azufre) y micronutrientes (manganeso, cobre, cloro, molibdeno, zinc, hierro y boro), dependiendo de la capacidad de captar cada uno de ellos. Cada nutriente tiene un papel diferente en la planta, pero todos son fundamentales para un desarrollo adecuado y la falta o exceso de alguno de ellos produciría problemas en el cultivo.

Para establecer las necesidades de abonado de este cultivo se emplean, principalmente, dos métodos: el primero en base a las extracciones del cultivo, realizando una fertilización cuantitativa, y el segundo en base a una solución nutritiva “ideal”, a la que se le ajustarán los aportes previo análisis de agua (fertilización proporcional). Este último método es el que se emplea en cultivos hidropónicos y, para poder llevarlo a cabo en suelo o en enarenado, requiere la colocación de sondas de succión, para poder determinar la composición de la solución del suelo mediante análisis de macro y micronutrientes, CE y pH.

Para realizar una fertilización cuantitativa eficiente, debemos conocer la cantidad de nutrientes que debemos aplicar a nuestro cultivo, repartidas en cada una de las fases de su desarrollo. Para ello, debemos realizar un estudio, teniendo en cuenta el nivel de fertilidad del suelo, las aportaciones que hacemos con el agua de riego y las extracciones que realiza nuestro cultivo del calabacín (tabla 1), en cada una de sus fases de desarrollo.

Tabla 1. Absorción de nutrientes del cultivo del calabacín. Guía práctica de la fertilización racional de las plantas. MARM (2011)

Cultivo

 

Absorción de N (kg / t) Absorción de P2O5 (kg / t) Absorción de k2O (kg / t)
Calabacín 3-4 1,3-1,6 4,5-6,4

Además de los parámetros anteriores, también debemos tener en cuenta la interrelación existente entre los nutrientes del medio de cultivo (relaciones de sinergia y antagonismo) y la eficiencia del tipo de fertilizante utilizado. Dependiendo de la eficiencia del fertilizante y del método de aplicación utilizado, podemos calcular la dosis adecuada del fertilizante para cubrir las necesidades del cultivo (tabla 2). Utilizar cantidades inadecuadas, inferiores o excesivas de algún nutriente, nos aleja de conseguir el objetivo del abonado, que es el de adecuar la incorporación de nutrientes a las necesidades de los cultivos maximizando el aprovechamiento de éstos.

Tabla 2. Necesidades aproximadas de N, P205 y K20 del cultivo del calabacín para un nivel de producción de 80 a 100 toneladas/ha.

Cultivo Produccion (t/ha) Necesidades de N (kg/ha) Necesidades de P205 (kg/ha) Necesidades de K20 (kg/ha)
Calabacín 80-100 200-225 100-125 250-300

La fertirrigación proporcional del calabacín plantado directamente en suelo, utiliza el suelo como un sustrato, donde se aporta una solución nutritiva (agua de riego + fertilizantes), a pequeñas dosis y con elevada frecuencia; incluso varias veces al día, si se dispone de los equipos automatizados de fertirrigación adecuados y el suelo es capaz de mantener correctos niveles de aireación.

Este sistema permite realizar una fertirrigación a medida del desarrollo de la planta, como si de un sistema hidropónico se tratara, ajustando la solución nutritiva según los resultados analíticos obtenidos en el seguimiento de la solución del suelo.

Para llevar a cabo este tipo de fertirrigación, se suelen usar sistemas de inyección de fertilizantes automatizados de múltiples vías, dónde, para conseguir la solución nutritiva deseada, solamente es necesario introducir en el sistema las siguientes consignas:

  • Porcentaje de inyección de cada depósito de fertilizante.
  • Conductividad eléctrica (CE).
  • pH de la solución nutritiva aportada.

La solución nutritiva media (mmpl/L), para el cultivo del calabacín en invernadero en suelo, que debemos aplicar, con el objetivo de cubrir las necesidades tanto nutritivas como hídricas del cultivo, la podemos ver en la siguiente tabla:

Tabla 3: Soluciones típicas usadas en el cultivo del calabacín.

NO3- NH4+ H2PO4 K+ Ca+2 Mg+2 SO4-2
12 <2 1,5 6,5 4,5 1,5 1,5

 A la hora de aportar la solución nutritiva teórica, debemos ajustarla teniendo en cuenta la interrelación existente entre los nutrientes del medio de cultivo (relaciones de sinergia y antagonismo) y los nutrientes que aportamos con el agua de riego, para obtener la solución nutritiva real a aportar.

Finalmente, deberemos decidir el tipo de fertilizante que mejor se adapta a nuestras instalaciones, es decir, entre fertilizantes líquidos, fertilizantes sólidos solubles o una mezcla de ambos. Herogra Fertilizantes, cumpliendo con su objetivo de dar soluciones nutricionales altamente efectivas, pone a disposición de los agricultores fertilizantes de la máxima calidad con diferentes especificaciones, para adecuarse a las necesidades individuales de cada cultivo y sistema de aplicación.

Entre las formulaciones fabricadas por Herogra Fertilizantes, para el cultivo del calabacín, destacamos la gama Tecnoplus®, de fertilizantes sólidos solubles, y la gama Fertigota® Mixon, de fertilizantes líquidos claros destinados a cultivos intensivos. Estos fertilizantes permiten suministrar todos los nutrientes necesarios para la planta por medio de la fertirrigación y están compuestos, en su totalidad, por nutrientes puros para la planta, que se consumen completamente sin dejar residuos. Además, están libres de cloruros, sodio y otros elementos perjudiciales para los cultivos.

Desde Herogra Fertilizantes, presentamos las consignas que deberían de introducirse en un sistema de inyección de fertilizantes automatizado de múltiples vías, para la aplicación de la solución nutritiva teórica necesaria para el cultivo del calabacín, utilizando la gama Fertigota® Mixon (Tabla 3) y la gama Tecnoplus® (Tabla 4); en ambos casos, considerando que el magnesio es aportado por el agua de riego.

Tabla 4. Consignas para introducir en un sistema de inyección de fertilizantes automatizado para el cultivo del calabacín en suelo con Fertigota Mixon.

Fertilizante % de inyección Incremento de CE

(mS/cm)

FERTIGOTA MIXON FOSFORO 23 1.7
FERTIGOTA MIXON CALCIO 35
FERTIGOTA MIXON POTASIO 42

 Tabla 5. Consignas para introducir en un sistema de inyección de fertilizantes automatizado para el cultivo del calabacín en suelo con Tecnoplus. (Todas las soluciones madres usadas son del 10% a excepción del Tecnoplus SOP que es al 7,5%)

Fertilizante % de inyección Incremento de CE

(mS/cm)

Tecnoplus Calcio 56 1.7
Tecnoplus NK 12
Tecnoplus MKP 12
Tecnoplus SOP 20

Para la programación de un plan de fertirrigación, para cualquier cultivo intensivo, póngase en contacto con nosotros a través del e-mail departamentoagronomico@herogra.com.