Las plantas no comen... beben

FERTILIZACIÓN DE LA DEHESA

FERTILIZACIÓN DE LA DEHESA

La dehesa es un ecosistema agrosilvopastoral con un ambiente marcado por dos características fundamentales: el clima semiárido mediterráneo y la baja fertilidad del suelo. Los pastos naturales tienen, en general, una baja calidad, lo que condiciona la producción animal y el sistema de manejo; por ello es común recurrir a la fertilización para conseguir mayor producción y calidad en los pastos.

La fertilización de los pastos está basada en el uso de abonos fosfatados, ya que el contenido en fósforo del suelo es un factor limitante en la producción de las leguminosas y suelen ser suelos pobres en este nutriente. En este sentido, los esfuerzos de la fertilización están dirigidos al fomento de las leguminosas anuales. Las plantas leguminosas contribuyen a desarrollar pastos de calidad y además fijan nitrógeno del aire, a través de la nitrofijación simbiótica con las bacterias Rhizobium, y lo ponen disponible para el resto de las plantas que componen el forraje.

Por otra parte, en zonas de pastos herbáceos sobre suelos ácidos, cobran especial importancia elementos como el calcio, ya que contribuye, de manera determinante, a una mayor disponibilidad de otros nutrientes, como el fósforo, y tiene influencia positiva sobre la persistencia de leguminosas anuales.

El departamento de I+D+i de Herogra Fertilizantes ha desarrollado HEROPRADERA, un fertilizante especialmente destinado para su utilización en praderas con suelos ácidos. Su alto contenido en fósforo y calcio lo convierten en la combinación perfecta para incrementar la productividad y la calidad de cualquier pasto.

HEROPRADERA ayuda a corregir los niveles de pH en suelos ácidos. El control del pH del suelo de las praderas es fundamental para el correcto crecimiento de las plantas y la absorción de los nutrientes. La disponibilidad de los nutrientes y la estructura del suelo, así como la actividad de microorganismos y la humificación, dependen en gran medida del pH del suelo; por lo que es necesario tener un control exhaustivo de él.

El fósforo presente en la composición de HEROPRADERA es soluble en agua en un 96 %, estando rápidamente disponible para la planta después de su aplicación. Conjuntamente, HEROPRADERA aporta una pequeña proporción de nitrógeno que consigue un aumento en la densidad y masa del forraje, de igual manera que facilita un desarrollo armónico entre plantas gramíneas y leguminosas. En consecuencia, logra un incremento de la capacidad productiva del pasto, producida por una precoz producción otoñal e invernal de las gramíneas y una reserva de alimento, para el verano, proporcionada por las semillas de las leguminosas.

La encina es el árbol asociado en mayor medida a la dehesa, teniendo un importante valor su fruto, como alimento del ganado, su madera y para la producción del propio pasto debido a que, entre otros beneficios, aporta nutrientes a la superficie. En los últimos años, ha aparecido una enfermedad que afecta a este árbol, conocida como seca de las encinas y causada por el hongo Phytophthora cinnamomi, que produce una muerte masiva de las raíces absorbentes y reduce la capacidad del árbol para absorber agua y nutrientes.

Los fertilizantes cálcicos, como HEROPRADERA, ayudan a disminuir la tasa de infección de esta enfermedad causada principalmente por este hongo, inhibiendo la producción y germinación de sus esporangios, así como la producción de las clamidosporas de este patógeno. Como resultado, la aplicación de este fertilizante produce una respuesta tanto preventiva como curativa contra la enfermedad seca de las encinas.

Para más información, consulte con nuestro responsable de Herogra Fertilizantes en la zona, o póngase en contacto con nosotros a través del e-mail departamentoagronomico@herogra.com.